Circuitos Turisticos

Valles Calchaquíes: constituye uno de los viajes más deslumbrantes por sus colores, sus contrastes y su gente. Llegar a los Valles es trasladarse al pasado a través de sus iglesias y casitas de adobe, admirar las bellas formas que el viento y el agua tallaron en las montañas, observar a los artesanos trabajar en sus telares o degustar exquisitos vinos de producción local. Lugares como Cafayate, Molinos, Seclantás o Cachi son imperdibles para el viajero.

Ciudad y alrededores: Salta Capital tiene reservado para el visitante todo el encanto de una señorial ciudad colonial. Sus casas blancas con techos de tejas, balcones de madera y una rica herrería le dan un tinte especial. Visitar sus museos y templos, ascender el Cerro San Bernardo, recorrer parajes como San Lorenzo o La Caldera son un clásico. La rica gastronomía regional puede ser degustada en las innumerables peñas, donde al son del bombo y la guitarra se abren los acordes de una vida nocturna variada y entretenida. Salta, cuna de escritores y artistas de renombre, posee una rica expresión cultural que se puede descubrir en cada rincón.

Circuito Norte: Hacia el norte de la provincia se presenta una selva rica en diversidad y verde intenso, reducto de yaguaretés, tucanes y víboras entre otros animales. Tanta vegetación se sustenta en una rica hidrografía, en cuyos ríos se puede practicas la pesca del dorado y otras especies.

Circuito Sur: Para disfrutar de un descanso pleno se pueden visitar las aguas termales de Rosario de la Frontera, que son aplicadas para aliviar distintas enfermedades y para tratamientos de belleza y spa. Quien lo desee puede además combinar el paseo con caminatas y cabalgatas en un bello entorno rural.

Circuito Andino: Ascender a la Puna, a más de 3500 msnm, es tomar contacto directo con la naturaleza. Árida y ventosa, se presenta como un gran páramo en donde podemos encontrar extensos salares, nevados eternos, recuas de llamas y suris, ríos invisibles. Este altiplano alberga todavía a antiguos descendientes incas, cuyas tradiciones y formas de vida no han cambiado demasiado desde entonces. El Tren a las Nubes sigue aquí un bello recorrido que sorprende y emociona al visitante.